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"Nada podemos esperar sino de nosotros mismos"   SURda

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29-03-2011

 

 

 

 

Las cosas por su nombre y algunos principios elementales

SURda

 

Nuestra Opinión

 

El incidente periodístico del supuesto comunicado(con video) de cierto Ejército Nacional de Liberación que culminó con la intervención del Sr. Presidente Mujica en su audición de FM24. Allí el jueves 24 el titular del Ejecutivo terminó concluyendo de que se trataba de un intento de amedrantamiento personal (y a su investidura ) y agregó que la oposición le habría “declarado la guerra”.

Cuando el actual presidente Mujica se embarcó en su intento de conciliar con la oposición sabía perfectamente bien que de acuerdo a los cánones de la política criolla se arriesgaba a que los que reciben cargos que tanto necesitaban (les permite sacar un sueldo jugoso que paga el pueblo, ellos que no tienen cargos parlamentarios) después de sus derrotas electorales no le iban a pagar ni con responsabilidad ni con seriedad. La clase política uruguaya vive del erario público y de las coimas como regla general. Asi que metía al caballo de madera en Troya.

Nadie en consecuencia “le ha declarado la guerra” pero se aprovecharán como lo han hecho siempre de la posibilidad de hacer politiquería barata y demagógica a costilla de las instituciones democráticas. Al fin y al cabo cuando 8oo.000 uruguayos ganan menos de 10.000 pesos mensuales los parlamentarios ganan doce veces más y eso hay que justificarlo en la comedia de que hacen “contralor”, “oposición democrática” y el resto del balurdo en el cual fueron siempre expertos porque el sistema lo crearon ellos mismos.

El presidente a su vez es débil, porque las contradicciones del Frente son muchas y, en ese espacio juegan los rivales burgueses tradicionales -blancos y colorados-, pero además –y fundamentalmente- no están nunca picaneados por la lucha ideológica -de frente a la ciudadanía toda- que les recuerde que el golpe militar lo propiciaron ellos mismos, que no han sido nunca demócratas burgueses consecuentes y que en cada una de sus fracciones cuentan con partidarios de políticas de derecha dispuestos a actuar contra la democracia apenas esta pase del plano de la retórica a la justicia social. A la mínima oportunidad. O, crearla, con intrigas.

Dijimos que el presidente es débil dentro del Frente por la rivalidad de las otras fracciones, pero además en su propio grupo político, “la fuerza que el Pepe construyó”, también es débil.

El MPP, y el espacio 609, registran un aburguesamiento total, un retroceso hacia el cretinismo parlamentario que no es de ahora pero que progresa y se afirma a medida que pasa el tiempo. En consecuencia no puede apelar a la movilización popular, no puede organizarla y no puede darle a la misma directivas y consignas claras. La ciudadanía esta condenada a ser un espectador pasivo de lo que se cocina en el Parlamento, los Ministerios, y el resto de las instancias de la “alta” politiquería nacional. El pueblo bajo esta convidado solo al “asistencialismo” que les llegará en cuentagotas en tanto y cuanto no se movilizen, no actúen, no sean protagonistas activos del supuesto “cambio” y “profundización” que prometieron para ganar las elecciones.

Y así las principales propuestas del Presidente han sido solo discursos radiales, exposición de deseos sin fuerza real para concretarse porque el tironeo de las fuerzas internas lo impide.

Es en estas circunstancias que ya se han llevado el primer año del periodo presidencial que debe inscribirse el actual episodio de la proclama, el supuesto video, y las amenazas en el contenidas.

Qué es lo que preocupa a los militares? –A los militares les preocupa los procesamientos por los antiguos crímenes cometidos durante su dictadura y también las responsabilidades que emanan de los notorios hechos de corrupción que han sacudido a la Marina, pero que también involucran a las jerarquías de las otras armas. Los militares y el militarismo que representan saben perfectamente bien que la carga moral de ambos delitos- los viejos y los nuevos- los colocan en un punto muy bajo de estima ante la opinión pública. El militarismo que representan y los privilegios especiales de los que disfrutaron antes y después de la dictadura están en juego. En el mejor de los casos para reformarse precisan tiempo.

Y es en este debilitamiento del militarismo que entran en juego sus aliados de siempre: las clases sociales burguesas que se han servido de los mismos desde Latorre a la fecha. Lo decía antes de la última contienda electoral cierto candidato reaccionario blanco con todas las letras: son un re-aseguro. Son una garantía de poder utilizarse ante una crisis política, económica o social que los desborde. Es asi que las partes del sistema interesadas en su mantenimiento se apoyan mutuamente. Y es en ese sentido que el “progresismo” gobernante esta también obligado a ser cómplice y tenderlos una mano en el viejo estilo burgués. Lo esta haciendo desde que surgieron los escándalos financieros frenándolos o matizándolos. Lo sigue haciendo cuando intenta todos los acercamientos que el gobierno Mujica ha alentado aún antes de ser posibilidad de gobierno- como corriente política- dentro del Frente mismo.

El incidente del comunicado y posible filmación del autodenominado Ejercito Nacional de Liberación, se inscribe en un marco reaccionario bien delimitado: a) Los militares procesados y sus facilidades de comunicación con parientes y cómplices en libertad. La ofensiva judicial que los lleva a proceso y que los aterroriza. Las declaraciones de las promociones militares que semana tras semana se publicaron en el semanario “Busqueda” y que terminaron con la declaración del nuevo agrupamiento de los irreductibles en el denominado foro “Libertad y concordia”. Y la ofensiva de las partes civiles comprometidas con todo ellos representada por abogados especializados en la defensa de todos estos criminales con el apoyo de los círculos civiles que fueron el respaldo de la dictadura porque compartían su reccionarismo.

Ante esta ofensiva el presidente Mujica se tambalea, vacila, contemporiza y no puede comprender –por su debilidad política interna dentro del mismo Frente- que cada uno de esos gestos no hace sino estimular a los restos del militarismo retirado y activo y lleva a la pasividad a los círculos de oficiales nuevos que están dispuestos a superar la historia de crímenes y corrupciones de los mandos que corroen a la institución militar.

El mas reciente incidente lleva ya mas de un mes en proceso. El comunicado le fue parcialmente entregado por periodistas de Busqueda alrededor del 20 de febrero. Allí también le fue sugerido que provenía de militares retirados. El 24 de febrero el ministro de Defensa envio su carta a los jefes de los partidos parlamentarios, las jerarquis militares y la Suprema Corte de Justicia. El documento publicado por Busqueda reproduce inclusive las suposiciones de los informantes en el sentido de que se trataría de militares retirados. Posteriormente el mismo semanario publicó el comunicado completo y las amenazas en él contenidas que van en el mismo sentido de las declaraciones anteriores del foro “Libertad y concordia”, y las amenazas que en él se insinuaban ahora adquirían dimensión práctica, planificación y visto bueno a las acciones.

Que los intelectuales liberales agrupados en Busqueda tengan acceso a tanta información privilegida que otros periódicos carecieron es –para decirlo brevemente- sorprendente. Pero además en Busqueda es que se publicaron las cartas de las promociones militares que otros rechazaron (desde diciembre a enero) y fue también Búsqueda que durante todo el mes de febrero insistió en el tema.

Busqueda es la pata intelectual, burguesa, pro-imperialista de los círculos civiles colorados. Nació de los sectores burgueses civiles que durante la dictadura ejercieron el papel de censores ideologicos por encargo del militarismo. Y todo aquello se perjeñó a través de los círculos militares de la inteligencia. En Busqueda se anuda un centro neurálgico de la reacción uruguaya. Bastarían todas esas circunstancias para que el presidente hubiera desconfiado desde el comienzo de todo el episodio a mediados de febrero.

Porque el primer deber de un presidente civil es estimular la seguridad de la ciudadanía y ser un celoso custodio de esos valores. Mujica, en el episodio, ha tenido una actitud desgraciada.Y ha demostrado además que no planificó debidamente con sus ministros de Defensa y del Interior la conducta pública a seguir cuando las supuestas revelaciones venían de círculos periodísticos. De ahí las marchas y contramarchas, las vacilaciones y los gestos como ir a visitar al General Dalmao. Inclusive sus declaraciones a la prensa reconociendo el supuesto video antes los periodistas de Canal 12, de forma malhumorada. Sin la cautela y seriedad que exige su investidura.

En estos días también, hemos visto la actitud sobradora de ciertos círculos de simpatizantes presidenciales. Han querido no dar importancia al tema. Estan convencidos que el falso optimismo ha de ser su mejor escudo. No comprenden a cabalidad lo que repiten machaconamente en toda ocasión política propicia: Que el Gobierno no es el Poder.

Y es justamente porque el Gobierno no es el Poder, pero si una parte importante del mismo que deben estudiar con detención todas las aristas del problema.

Cuando en la izquierda empezó la “angustia” democrática. La machacona insistencia en “la democracia” inclusive en su forma de “rendija democrática” fuimos críticos de la misma. No se trata de un ideologismo “leninista” trasnochado. La burguesía en general y la burguesía dependiente uruguaya en particular son democráticos cuando les conviene. Y ven con terror manifiesto su extensión legitima a la democracia social. Pero impulsada no desde las alturas del gobierno, sino desde las bases mismas de la población y la ciudadanía que derrotó sin armas, ni aparatos guerrilleros, a la dictadura militar que salvó a la oligarquía en la crisis y a la cual tantos civiles blancos y colorados socorrieron con su apoyo. Entonces todos ellos querían “orden” y llevaron adelante los crímenes de las prisiones y las torturas y las “desapariciones” contra todo opositor.

Que hoy una parte de todo aquello (la militar) esta en el brete de sus antiguos crímenes y de la corrupción de siempre no es novedad para la ciudadanía conciente. Sus mismas altas jerarquías cuando ven a los jóvenes tapando sus festejos de los 200 años quedan anonadados. Comprenden que unas fuerzas armadas que no cuentan con la confianza popular no puede ejercer defensa nacional alguna. Y por eso mismo deben considerar ellos mismos romper abiertamente con toda la rémora del pasado criminal viejo y la corrupción mas vieja aún de los mandos con los dineros públicos.

El gobierno –esa parta del poder- sigue en Uruguay en disputa. Pacífica por ahora es cierto. Pero con veleidades “operativas” de algunos. Que alzan la voz, publican comunicados, se reúnen para sabotear la democracia. Y encuentran en el Frente quienes atemorizados, acobardados, están dispuestos a conciliar, oscilar, darnos este espectáculo lamentable de falta de firmeza, de falta de coraje cívico, creyendo que en el camanduleo entre bambalinas y en los corredores adelantan algún camino. En realidad no adelantan nada, van atrás de todo, pero en el camino cavan la ruina general de todos nosotros.

 

 

 
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