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18-09-2008 |
Prudencio Correa
Pakistán, una desestabilización como la de Cambodia en los 70
Fue durante la presidencia de Dick "El Tramposo" Nixon, que se decidió -ante el jaqueo constante de la guerrilla vietnamita en el Sur y el golpeteo persistente del ejército regular vietnamita del Norte -que la clave de la solución a la guerra estaba en extender el conflicto. Kissinger -el ahora arrepentido militarista de entonces (leer sus declaraciones a la prensa sobre el conflicto que estalló entre los EE.UU y Rusia por el prolema Georgia) fue el cerebro siniestro de la propuesta. Y la instrumentaron los mandos militares de entonces que -como ahora en Central Asia- estan siempre dispuestos a extender guerras en tanto y cuanto se puedan canalizar recursos federales para el complejo militar-industrial.El asunto estaba en atacar con bombardeos aereos "la senda de Ho Chi Min" y esta manera -se suponía- se extrangulaba el flujo de hombres, municiones, alimentos y pertrechos para Vietnam y se obtenía la victoria militar tan deseada. Operación Thunderbolt, se llamó la fantochada. La intervencion en Cambodia fue la desestabilización del Sud-Este asiatico.
Vietnam, Cambodia y Laos despues, se vieron envueltos en el torbellino militarista norteamericano desencadenado. La guerra en vez de ahogarse se extendió. Para acallar las voces del gobierno cambodiano se dio un golpe de estado y se impuso una camarilla militar corrupta. Esto, a su vez, estimulò la resistencia cambodiana y de aquella surgió Pol Pot y sus famosos Khemeres Rojos.
La guerra de Afganistan actual, que despues se extendió a la agresión ilegal a Iraq sigue absolutamente el mismo camino. En los planes norteamericanos estan Iran, Pakistan y se confia tambien en arrastrar a la India en la voragine. Es una locura de proyecto, que sigue los padrones clasicos del imperialismo. Pero "la cábala" de asesores civiles (la expresion pertenece al Sr. Wolfowitz) del desertor alcoholico que preside los destinos de los EE.UU. no admite otra solución que jugar con la sangre de los jóvenes soldados norteamericanos y de todos los inmigrantes que conquistan la ciudadanía norteamericana al precio bien alto de desintegrase siquicamente. No hay solución a las guerras desencadenadas por los EE.UU. y sus aliados europeos de la OTAN en tanto y cuanto, elevándose sobre su pasividad actual, los propios soldados exterminen militarmente a sus verdugos políticos y produzcan la huelga militar y la ejecución de los oficiales. Este es un tema práctico que la gran prensa no plantea pero que debe comenzar a plantearse en la prensa alternativa. Siempre se puede luchar contra la guerra, negándose a ser un soldado obediente, criminal y pasivo.
En el mientras tanto queda el análisis periodistico de los eventos, donde la prensa alternativa compite desventajosamente con Falsimedia en la sucesión de tiradas ideologicas.
El 3 de Septiembre, dos docenas de comandos especiales norteamericanos, heliotransportados, con apoyo de una lancha artillada AC-130 desencadenaron una operación armada en el sur de Waziristan una provincia pakistani. Mataron "muchos soldados enemigos". La investigación gubernamental pakistani fue mucho rigurosa. En la operación se habian asesinado 16 civiles, camioneros, comerciantes, mujeres y niños y solo dos (2) supuestos combatientes talibanes. Waziristan es una provincia en la que viven 500.000 habitantes, unidos por lazos familiares tribales y tambien por espectativas religiosas con sus cofrades y parientes del otro lado de la frontera es decir Afganistan.
La intervención militar norteamericana encrespó las olas de la impopularidad que los norteamericanos tienen entre la población pakistani. Y el asunto fue tan grave que los propios militares y figuras politicas importantes pakistanies condujeron una investigación y un debate interno sobre el problema. El asunto apuntaba directamente al nuevo titere pakistani, el Sr. Asif Ali Zardari, heredero politico autodesignado de Benazir Bhuto su asesinada consorte. Asi Zardari, proveniente de una familia de terratenientes pakistanies, se ganó en tiempo de su mujer el seudonimo de "Mr. 10%" que era el precio de las coimas que cobraba por sus servicios aprovechando la función pllitica de su conyuge de entonces. Que Occidente (lease Inglaterra y los EE.UU.) elijan jugar sus cartas políticas a un personaje de esta ralea, dice mucho del clima moral que permea las altas estructuras políticas occidentales. Ningun lector u oyente encontrara ni en la prensa ni en la televison occidental de Falsimedia una sola referencia a estos hechos del trasfondo politico por la sencilla razón de que no hay que alentar entre las sufridas poblaciones que despues del trabajo consumen la basura informativa masificada, la protesta. Las guerras ajenas hay que mirarlas, sacudir la cabeza y...seguir en la pasividad.
Menos se hablará de que la intervencion de los mandos militares pakistanies señala la primera fisura entre los gobernantes civiles del tipo del títere Zardari y los mandos militares que han debido resignar la posición que tenian con el defenestrado dictador militar Pervez Musharraf. Occidente cambia sus títeres de turno en Pakistan e introduce el mismo tipo de desestabilización regional que introduje en Sud-Este asiatico en los años 70.
El 12 de Septiembre se produje una nueva incursión, pero entonces la paciencia pakistani (militar) estalló y las tropas dispararon contra los helicópteros norteamericanos por orden de sus mandos como informo el Major General Athar Abbas vocero de los hombres de uniforme que aprovechó la ocasión para señalar que se "defenderá la integridad nacional". Zardari en el mientras tanto voló a Londres para conferenciar con Mr. Brown, el primer ministro ingles que sucede al criminal de los Azores, Blair, complice gastado. Desde allí el hombre ha desensillado para ver como se desarrolla la tormenta en casa.
Los hechos nos van demostrando que todas las grandielocuentes palabrerías occidentales sobre "la nueva época", el "fin de la Historia", la Revolución en Asuntos Militares (RMA), la Dominancia Rapida y el "Choque y la Pena" (Shock and Awe) son meras paparuchas. Pura prepotencia militar descarada que como la Operación Thunderbolt (operación Trueno) de los años 70 presagian un fin bien conocido: la derrota miitar.
Pero nos dicen algo mas. Solo en la resistencia armada de los pueblos, en su voluntad de lucha está el futuro. Y esa derrota a manos iraquíes, afganas o pakistanies, es al fin y al cabo el único lenguaje que los burocratas militares norteamericanos, la Cábala de civiles prepotentes desde Bush, Rice, Cheney y los otros defenestrados recientes (Perle, Faith, Rove, Rumsfeld, etc) entienden.
Prudencio Correa, colaboración especial para Surda.
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